Nadie tiene la edad que aparenta, o sí.
Las cosas se pueden poner oscuras.
Mich → Creadora de amigos imaginarixs.
Leo → Imaginarie. Nunca se peina.
Mamá → Mamá de Mich.
Trotsky → Imaginario. Laboratorista malévolo.
Dinosauria → Imaginaria. Con el cuello alto y los dientes afilados.
Hernán → Persona de carne y hueso. Se peina con gel.
Monstruxs → Fexs y gritonxs.
Isabel → Persona de carne y hueso. Colorida.
Payasa → Imaginaria. No cuenta chistes.
1
En una casa de amigxs imaginarixs con telarañas y colores inusuales.
Mich y Leo; Leo y Mich.
Mich: Batallo con todo. Apenas sé abrocharme la camisa correctamente. Sí entiendo las cosas, no soy tonta, aprendo a mi ritmo y a veces tomo el camino largo.
Todas tienen una mejor amiga o amigo menos yo. Yo no le caigo lo suficientemente bien a las niñas de la escuela, no es que les caiga mal, solo hay otras que les caen mejor. De todos modos lo que juegan me aburre.
Siempre salgo con algo raro y… y… y no es por querer llamar la atención, ni con la intención de arruinarle el día a nadie, es solo que algo me revuelve las entrañas, es como si se abriera una grieta enorme dentro de mí directo hacia el vacío.
Algo no está bien conmigo, todo el tiempo se cambian las piezas, doy giros inesperados y… y… y… es que no puedo controlar los lugares hacia los que va mi mente, doy maromas extrañísimas, ni yo entiendo tanto giro.
La gente se marea conmigo.
No pueden.
Leo: Estoy en una casa a la que la crujen los pisos y le salen orejas a las paredes.
Mich: Mi mamá dice que soy como un perro que ladra y no muerde y por eso caigo mal.
Soy la rama rota de la copa del árbol más grande del mundo.
Soy una payasita sin chistes…
Un… una dinosauria con los dientes afilados y el cuello aaalto, aalto, alto.
Soy todas las combinaciones posibles de colores.
Trotsky es un tipo de unos treinta años con pinta de laboratorista malévolo.
Leo: A veces escucho unos gritos… ¡Madre mía! ¡Qué espanto!
Mich: ¡AHHH!
Trotsky: Soy una pesadilla.
Mich: ¡Aquí las pesadillas no son bienvenidas!
Trotsky: Después del berrinche que hiciste en casa de Itzel el otro día, TÚ ya no eres bienvenida.
Mich: ¡El imbécil de Hernán me pegó!
Trotsky: Pero las niñas bonitas no gritan, ni lloran, ni dicen groserías.
Leo: Cuando veo a Hernán siento mariposas en el estómago.
Mich: ¡No es cierto!
Leo: Las pesadillas se despertaron…
Una dinosauria bípeda con los dientes afilados y el cuello muy alto.
Dinosauria: ¡RAWR!
Trotsky: Tus alaridos y el balonazo que lanzaste después de perder el partido de básquet el sábado.
Dinosauria: ¡HAMBRE!
Trotsky: Por eso no te invitaron al cumpleaños de Tere después.
Dinosauria: ¡COMIDA! ¡COMIDA!
Mich: En el refri, bajando las escaleras al fondo, mi mamá dejó un platote lleno de pasta, la salsa está buenísima.
Trotsky: Ya deberías haber terminado de hacer la tarea, pero eres la más lenta.
Mich: No tengo ganas de hacer tarea. Y tú ya me estás cayendo gordo, ¡pinche viejo!
Trotsky se bugea.
Leo: (Mich tiene la maña de bugearte si se enoja. Ella era mi mejor amiga, hasta que me bugueó y se olvidó de mí, lo hace con todo el mundo. Si por ella fuera, comenzaría de cero siempre, como en los videojuegos, pero no puede, por eso se deshace de una como si fuéramos basura.)
Mich: ¡Bueno ya…! Perdón.
Dinosauria: A tu mamá le quedaron mejor los chilaquilitos el otro día, eh. Lo único que tú mami sí sabe hacer es cocinar. Educarte no pero porque saliste complicada.
Mich: Vamos a jugar un juego.
Dinosauria: A mí no me gustan tus juegos.
Leo: ¡Te perdono! ¿A qué quieres jugar?
Mich: Tu y yo nos vamos a ir de viaje.
Leo: ¿Como de vacaciones?
Mich: Sí. Y vamos a vencer a nuestras pesadillas de una vez por todas.
Leo: Eso suena muy difícil.
Mich: No nos va a quedar de otra porque vamos a crecer.
Leo: ¿Y eso qué?
Mich: De grande se supera todo, ¿no?
Leo: A lo mejor.
Mich: Y… y… y vamos a mandar a Trotsky muuuy muuy muy lejos.
Leo: ¿Quién es Trotsky?
Mich: ¡Eso es mejor, Leo! ¡Nos vamos a olvidar de él!
Leo: Le vamos a confesar a Hernán nuestro amor.
Mich: ¡No, eso no!
Leo: Nos vamos a olvidar del amor de Hernán.
Mich: Sí.
Leo: El olvido al inicio es muy feo, es… Vacío. La primera vez que te olvidaste de mí, me desvanecí en un segundo. Es reconfortante, muchas cosas dejan de doler y te sientes mejor de la nada.
La mamá de Mich es alta y se viste con mascadas.
Mamá: ¿Qué tanto murmuras?
Mich: Es Leo.
Mamá: Ya estás grande para tener amigos imaginarios.
La mamá de Mich trae bolsas de supermercado, pero cuando saca los productos, lucen como empaques de químicos peligrosos a granel.
Mich: Huele a sal.
Mamá: Acetato de sodio.
Trotsky siempre vuelve con más fuerza aunque sabe ser sigiloso.
Trotsky: Pero debe de ser trihidratado, el que trae la fórmula 3H2O.
Mamá: Dos cucharadas de agua… Pásame dos vasos.
La mamá de Mich sirve dos vasos con un líquido totalmente transparente,
Trotsky: Y un toque de Acetato de sodio en estado sólido.
lanza una pizca de sal a los vasos y el líquido se cristaliza.
Mamá: Saladísimo.
Leo: Los miedos se escaparon.
Dinosauria olfateando.
Dinosauria: Ustedes no terminan de entender cómo funciona el mundo.
Ciegas.
Mudas.
Resilientes.
Mich: Leo y yo íbamos a jugar un juego.
Mamá: ¿De preguntas y respuestas?
Mich: No, más como de aventuras.
Mamá: Entonces no me interesa.
Mich: También de preguntas y respuestas.
Mamá: Pregunta, ¿qué te mantiene despierta?
Mich: N… No entiendo.
Mamá: Te quedaste despierta casi toda la noche.
Mich: Gasto mucha energía en pensar todo lo que hice mal en el día.
Mamá: …
Mich: Pregunta, ¿qué se siente tener sexo con alguien?
Mamá: Normalmente bien, aunque a veces mal. Depende.
Mich: No entiendo.
Mamá: Ya entenderás.
Mich: Pregunta…/
Mamá: Voy yo. Pregunta, ¿por qué diario te enojas por algo?
Mich: Normalmente eres muy injusta. Pregunta, ¿me quieres infinitamente?
Mamá: Mi amor y comprensión tienen un límite.
2
“Véndase al mejor postor” es el programa de moda en televisión internacional.
Maquillaje para Mich y su mamá.
Luces, cámara, ¡ACCIÓN!
Dinosauria: ¡Lo más podrido del tejido social está en éste programa, señoras y señores! La subasta de hoy, ¡madre e hija! ¡Madre e hija! ¿Quién se lleva a éste par de señoritas al precio de una?
La chiquilla es nueva por aquí, se llama Michelle y ya tiene edad para coger y hacer varias cosas en la cama, pero aguas, que se enoja fácilmente, por esa situación, el día de hoy te la puedes llevar a meses sin intereses. Viene barata, comencemos con diez mil por las dos.
Trotsky: ¡Diez mil!
Dinosauria: Diez mil ofrece el señor de allá, pero quién dice once, al menos once mil pesos por éste par de chuladas.
Hernán tiene pinta de príncipe, pero sin capa, solo por el peinado y lo guapo.
Hernán: Veinte por la chica nada más.
Dinosauria: ¡Oh lalá! Acá tenemos un enamorado. ¿Quién da quince por la mamá? ¡Quince! ¿Quién dice quince?
Trotsky: ¡Quince!
Dinosauria: No cabe duda que éste par, andan de suerte.
Hernán: ¿Ella está lista?
Dinosauria: Háblale bonito, insistele un poquito y está lista para todo.
3
Hernán y Mich en un globo aerostático en medio del cielo.
Hernán: ¿Quieres saltar?
Mich: Yo no sabría caer.
Hernán: Es fácil.
Mich: No traigo paracaídas.
Hernán: Está bien.
Mich: Mejor disfruta la vista.
Leo: Y el atardecer.
Mich: Te dije que te quedaras en la casa.
Leo: Shhh. Déjame disfrutar el atardecer.
Hernán: Yo traigo dos paracaídas, por si quieres saltar.
Mich: No quiero saltar.
Hernán: ¿De verdad?
Mich: ¿Dónde caeríamos?
Hernán: Super planito, por donde nos subimos.
Mich: No alcanzo a ver el suelo.
Hernán: Tú confía.
Mich: Ya no se ve el atardecer.
¿No me vas a decir nada?
Leo: Me dijiste que me callara.
Hernán: Ándale.
Mich: ¿Qué hago?
Hernán: Primero los paracaídas.
Leo: Lo que quieras.
Mich: Es que no estoy segura.
Leo: A mí me parece que él intuye que estás segura.
Mich: No debería ser tan rebuscado.
Leo: Pues tu mamá no supo responder.
Mich: No me late lo que siento.
Leo: Ya no te puedes echar para atrás, ya hasta se puso el paracaídas.
Hernán: ¿Con quién hablas? ¿Lista?
Mich: Sí.
Leo: No, mejor no.
Hernán: Yo ya lo he hecho antes, agárrate de mí.
Leo: No.
Mich: No.
Hernán: Entonces te puedes lastimar.
Mich: Mejor suéltame.
Hernán: No.
Mich: Por favor…
Leo: Caigo. Siento una presión en el vientre. Es como si estuviera hueca.
Mich y Hernán se funden en una caída larga.
Hernán enreda a Mich con el paracaídas.
Mich se siente sofocada.
4
En medio del desierto por la noche hace mucho frío, las temperaturas pueden llegar a ser de -2°C.
Hay un ventarrón muy fuerte.
Leo: Ya no siento nada por Hernán.
Mich: Me da asco.
Leo: ¿Qué nos hizo?
Mich: ¿¡A ti!? ¡Nada!
Leo: Me siento vacía.
Mich: Igual y a eso se refería mi mamá.
Leo: No hay que volver a hacerlo jamás en la vida.
Mich: Me revolvió el estómago. Hace mucho frío.
Leo: Ni una chamarra me traje.
¡TRUENOS!
Leo: Ey, ey, ey, ¿nos quieres matar del frío o chamuscados?
Mich: Tú no existes.
Leo: Ta bueno.
Mich: Y yo ya estoy muy grande para tener amigos imaginarios.
Leo: Si no me tuvieras, ya te habrías vuelto loca. Mejor cálmate.
Mich: ¡No quiero volver a ver a Hernán en mi vida!
Leo: Pues van a la misma escuela.
Mich: Pues no quiero volver a la escuela.
Leo: Lo veo complicado.
Mich: Me voy a escapar.
Leo: ¿Con qué dinero?
Mich: Sin dinero.
Leo: Ah, entonces podemos ir a donde queramos.
Mich: Primero vamos a volar por globo aerostático hasta cruzar tooodo, toodo, todo el país hacia el Pacífico.
Leo: ¿Qué hay ahí?
Mich: Es mar, lo vi en geografía.
Leo: Me gusta el nombre, suena a que nadie te molesta.
Mich: No tengo ganas de ver a nadie en la escuela.
Se me van a olvidar sus nombres y rostros.
No les debo nada.
Una no recuerda a quien no la quiere de regreso.
Leo: Constantemente tengo una sensación de abandono muy profunda.
Mich: Y es que la única persona en el mundo que me elige es… pues…
Leo: ¡Yo!
Mich: Imaginaria.
Leo: ¡Vámonos al Pacífico!
Mich: ¡Al Pacífico!
5
En un barco en medio del mar sereno.
Trotsky: Tú no entiendes que no se puede huir.
Leo: ¿Escuchaste eso?
Mich: ¿Qué?
Leo: Algo raro…/
Mich: ¡Shhh!
Trotsky: Se avecina una tormenta.
Mich: Escucho una tormenta.
Trotsky: Soy esa voz dentro de ti que te recuerda lo pendeja que estás.
Leo: Yo creo que tú puedes espantar esa tormenta.
Mich: Tengo ganas de apagar la luz.
Leo: ¡NO! ¡ESO NO! ¡Nos apagas a las dos!
Mich: ¿Por qué siempre busco estar sola?
Leo: ¿Por qué piensas tanto?
¡TRUENOS!
Mich: ¿Y si ponemos música?
Leo: Ándale, eso ayuda.
Mich: ¿Cómo de qué tienes ganas?
Leo: (Orales, ella jamás suele preguntarme nada, normalmente es mandona y la sigo a casi todas partes). Algo así como Born This Way.
Mich pone música electrónica sin letra y baila.
Mich: Después pongo esa.
Leo: (A mí lo que me importa es que sea feliz.)
6
Un teatro lleno.
Hay una multitud en las gradas.
Mich en el centro del escenario. Baila y lo hace bien, se ve que lo disfruta.
Mich: Traigo unos tenis verdes que brillan y una chamarra increíble.
Leo: La gente se para en sus lugares a bailar porque eso provocas, Mich. Tú eres del tipo de personas que pone a la gente a bailar. (O a llorar).
Mich: ¡Quiero un amor!
Leo: ¡Ay no!
Mich se pone a rapear.
Mich: Yo aquí decreto el tipo de amor que merezco.
Nadie me tiene que venir a tirar cuento
ni verbo.
Esa palabrería la conozco
mosco…
Eres bien pinche molesto.
Leo: ¡Ehhh!
Mich: Quiero un amor bonito,
que no solo
coja de perrito,
me lleve al teatro
me saque fotito
y luego me cocine rico.
Quiero un amor bonito,
que no solo piense en culitos,
que no sea machito
y le piense tantito
con algo más,
que no sea su amiguito.
Suena su celular. La música se detiene repentinamente.
Mich se apresura a contestar.
Mich: ¿Bueno…? Salí a caminar un rato… Sí… ¿Quieres algo de la tienda…? Te amo.
Leo: ¿Qué pasó?
Mich: Tenemos que pasar a comprar huevo.
Leo: ¿Imaginario?
Mich: Real. Y tratar con gente real y gastar dinero real. No me puedes andar hablando frente a las personas, eh.
Leo: Tú eres la que me habla.
7
Mich está en la escuela sentada sobre un pupitre en el centro del salón.
Trotsky está sentado hasta adelante.
Hernán hasta atrás.
Dinosauria está atrás con Hernán.
Leo es el profesor.
Mich: Ya entrada pensando no puedo parar.
Es obvio que estoy rota y algo anda muy mal.
Leo: Señor Trotsky.
Trotsky: ¡Presente!
Leo: Hernán Salvaterra.
Hernán: ¡Presente!
Leo: Michelle Leon.
Mich: Presente.
Leo: Isabel Ramos.
…
Leo: ¿Isabel Ramos?
Trotsky: No vino.
Leo: ¿Dinosauria?
Dinosauria: Aquí.
Leo: Perfecto, saquen la mitad de una hoja de papel y anoten las siguientes preguntas.
Uno: ¿Qué dice Kant sobre los juicios a posteriori?
Dos: ¿Qué es un imperativo a priori? Pon un ejemplo.
Tres: ¿Cuál es el problema de los juicios a priori?
Mich: No me sé ni una.
Hernán: Este wey me dio clases en prepa, siempre hace el mismo examen.
Mich: Ay.. y… y…
Todes voltean a ver a Mich.
Mich: Me… Duele el cuello.
El tiempo se alenta.
Mich: A veces siento los segundos más largos.
Me ruge la panza, con suerte como dos veces al día, aunque a veces me doy atracones de comida.
No leí el texto completo, me quedé dormida. No es que no entienda lo que dice este señor Kant, lo que pasa es que simplemente está de hueva pensar en esos términos.
Pues mis máximas universales son:
Uno: Un mundo donde nadie tenga la necesidad de lastimar a nadie bajo ninguna circunstancia.
Dos: Eliminar del esquema capitalista la necesidad de la pobreza y… y… y encontrar nuevas formas de intercambiar bienes para quebrar la economía mundial.
Tres: Ama al ser humano en todas sus dimensiones, aunque algo no comprendas, no lo odies.
Dinosauria: Eres muy ingenua. No agarras la onda de cómo funciona el mundo.
Trotsky: “Y… y… y” estás bien pendeja.
Dinosauria: Tú le sigues queriendo echar la culpa de tu mierda a otros.
Hernán se levanta rápidamente a entregar el examen.
Leo: ¡Tiempo!
Todes entregan el examen, menos Mich, que lo arruga hasta hacerlo bolita.
Leo: ¡REPROBADA!
Trotsky: ¡MEDIOCRE!
Dinosauria: ¡FRACASADA!
8
En casa de Mich.
Mamá: ¿Cómo te fue en la escuela?
Mich: Super bien.
Mamá: Amanecí ya sin tos.
Mich: Que bueno.
Mamá: Aunque sigo muy cansada.
Mich: Saqué diez en mi examen de hoy.
Mamá: ¿Sobre qué fue?
Mich: Sobre lo que pensábamos del imperativo categórico de Kant.
Mamá: ¿Y qué piensas?
Mich: Que hay que tener muy poca madre para pensar en palabras tan aburridas para puras personas que no pueden ver a otras personas como personas.
Mamá: ¿Y sacaste diez?
Mich: Sí.
Mamá: Mmm… ¿Qué vas a hacer con ese carácter, Mich?
Mich: ¿Hacer de qué?
Mamá: Nadie te va a querer.
Mich: Pues ya ni modo.
Mamá: ¿Cómo puedes vivir tan fácil con eso?
Mich: Sí me duele, pero pues ya qué.
Trotsky: Nadie te elige nunca.
Mich: Pero tú sí me amas, ¿verdad?
Mamá: Nadie ama siempre. ¿Apoco tú me amas siempre?
Mich: …
Mamá: Lo que te urge es madurar, aniquilar todo ese mundito alternativo en el que vives.
Mich: ¿Y luego?
Mamá: Pues para poder moverte mejor en la sociedad, niña. Estás bonita, eres inteligente y sensible, sí puede haber alguien que quiera estar contigo.
Mich: ¿Y si no?
Mamá: Pues deberás bastarte tú y no ponerte triste.
Trotsky: Olvidarte de todas las personas del mundo sería más fácil.
Mich: Una se olvida de quien la juzga y la ve loca.
Mamá: A veces atraes puro problema.
Trotsky: Eres el abandono que camina nostálgico y quiere llamar la atención.
La orfandad flaca por falta de amor que posa provocativa frente al espejo.
Mamá: ¿Qué tanto murmuras?
Mich: ¿Has visto a Leo?
Mamá: Sigues con tu novio imaginario.
Mich: Leo no es… Precisamente un él.
Mamá: ¿Lo besas imaginariamente?
Mich: ¿¡Leo!?
Trotsky: Se apagó.
Mich: ¡Leo! ¿Dónde estás?
Trotsky: A ver, posa.
Mamá: Es que tienes que ser más graciosa, más mona.
Mich: Si no me rasuro me veo más mona.
Mamá: No seas cochina.
Mich: Ni que te anduviera poniendo la axila en la cara.
Mamá: Nadie te va a querer con pelos en las piernas ni en la cola.
Mich: Pues yo debería ser suficiente, ¿no?
Mamá: Repítelo hasta que te la creas.
Mich: ¿Crees que tenga caso?
Mamá: Dicen que el inconsciente tiene insconsciente.
Trotsky: ¡Hay que jugar!
Mich: ¿¡Leo!?
Trotsky: El juego se llama: Busca a Leo.
Mich: ¡Lárgate!
Trotsky: ¡Ahora sí me ves!
Mich: ¿Dónde está Leo?
Mamá: ¿A qué juegas?
Trotsky: ¿Le entras?
Mich: ¿Qué quieres?
Trotsky: Llevanos lejos. Tú sabes dónde.
Mich: No, no sé.
Trotsky: ¿Qué tanta mierda tienes metida en la cabeza?
9
En una mazmorra.
Música de lira.
Hay varixs monstruxs sin rostro encadenadxs muy enojadxs.
Mich hace el baile de las Ménades.
Leo está encadenado a una cruz.
Leo: ¡Mich! ¡Ay Dios! ¡Qué bueno que me encontraste!
Trotsky: Ya sabes qué hacer.
Mich baila en bucle el baile de las Ménades.
Leo: ¿Mich?
Trotsky: ¿Hay algo que quieras confesar?
Leo: N… No.
Trotsky: Nadie te escucha.
Trotsky desencadena a Leo.
Leo comienza a bailar el baile de las Ménades.
Trotsky: Les toca bailar.
Dicen que al menos trece rondas sin parar.
Como en espiral, siempre en espiral.
Los monstruos observan a Leo y Mich absolutamente descarnados.
Tambores.
Leo y Mich bailan el baile de las Ménades a la par un momento, pero de pronto sus cuerpos se funden en otra dinámica de movimientos en la que sus sus manos quieren tocar absolutamente todos los músculos del otre.
La melodía de la lira enrreda sus cabellos.
Algo se distorsiona y no cuadra.
Monstrue: La gente mala por naturaleza necesita a Dios.
Monstrua: ¡REORGANIZACIÓN MUNDIAL!
Monstruo: El infinito puede ser más grande.
¡TRUENOS!
Trotsky: No hay forma de escapar.
Monstrua: El mundo es un lugar podrido.
Monstrue: ¡Hay que bailar!
Monstruo: ¡Y beber!
Mich y Leo les sirven bebidas a lxs monstruxs con ademanes de meseros que no se detienen y se quedan en bucle.
Monstrue: A huevo siempre tiene que haber alguien más jodido.
Monstrua: Para que te sientas bien contigo misma a costa de la desgracia de alguien más y al mismo tiempo tengas aspiraciones.
Monstruo: No hay forma de escapar.
Trotsky: Como en espiral, siempre en espiral.
Las ideas asesinan.
Te disparan por la noche mientras duermes.
Se hacen amigas tuyas y luego te apuñalan.
Las ideas asesinan.
Te tienden trampas y laberintos.
Hay algunas que quisieras olvidar y otras que no se te olvidan.
Son el ADN invisible de la gente.
Millones de personas mueren a diario a causa de las ideas.
No importa si son buenas o malas, todas las que son muy grandes, causan problemas.
Ya nadie quiere lidiar con ellas.
Hay tantas y de tal variedad, que chocan entre ellas.
Los que odian ya no saben a quién más odiar, están a punto de odiarse a sí mismos.
Hay fantasías que se creen ideas.
Y todas, repito, TODAS son peligrosas.
Las ideas te dejan sola.
Deberíamos exterminarlas.
Monstruo: No dejar ni una.
Monstrua: Ni la idea de la no idea.
Trotsky: Pueden ser plagas que se extienden rápidamente.
Una mala combinación de ideas y personas puede desatar más ideas retorcidas que van a buscar su lugar en el mundo.
Mich: Hay cosas que de solo pensarlas se me revuelve el estómago, y… y…
Leo: Y me dan ganas de que alguna distopía realmente aniquile a la humanidad.
Lxs monstruxs se lanzan voraces hacia Mich y Leo que están aterrorizadas.
Trotsky: ¡Nadie te va a elegir NUNCA!
Eres un problema.
Ni tú sabes por qué actúas como actúas.
Monstrua: ¡Loca!
Monstruo: ¡Loca!
Monstrue: ¡Loca!
Leo: Ya estás grande para tener amigos imaginarios.
Trotsky: Nadie sabe cómo vas a reaccionar.
¿Con qué sorpresa nos vas a salir ahora?
¿Ahora a quién le vas a lanzar el madrazo…/
Trotsky se bugea.
Mich: ¡Ya estuvo!
10
En la escuela.
Hernán está sentado hasta el fondo del salón.
Mich hasta el frente.
Isabel se viste de muchos colores.
Isabel: ¿Estás bien?
Mich: Sí.
Isabel: ¿Y luego qué pasó?
Mich: Me calmé y los monstruos dejaron de arrancarme la piel a pedazos.
Hernán: Tú te inventas todos esos cuentos.
Isabel: ¿Apoco no crees en los monstruos?
Hernán: No deberías creerle, está loca, el otro día aventó una banca.
Mich: ¿Te puedo contar un secreto?
Isabel: Siempre.
Mich: Eres mi única amiga real.
Isabel: Tú eres mi única amiga en general.
Leo aparece repentinamente.
Leo: ¿¡Estás bien!? Estuvo mega intenso, no sé qué pasó, pero entendí…/
Mich: Leo… Estoy ocupada.
Isabel: ¿Todo bien?
Leo: Ahhh, uy… ¿No me vas a presentar?
Mich: ¿Para verme más rara?
Leo: Pues ya deberías olvidarte de mí.
Mich: Quizás lo haga.
Leo: No puedes.
Mich: ¿Quieres apostar?
Lxs monstruxs entran al salón de clases y toman un lugar.
Mich toma una respiración profunda.
Isabel: ¿Te sientes bien?
Mich: Es que no estudié.
Isabel: Pero hoy no hay examen.
¿Estás viendo a tu amigo imaginario? Preséntamelo.
Mich: No te burles.
Isabel: Yo quisiera poder inventarme más amigas.
Monstruo: ¡SILENCIO!
El monstruo les da órdenes a lxs alumnxs.
No pueden evitar seguir las instrucciones corporalmente al pie de la letra.
Monstruo: Párense.
Siéntense.
Párense.
Siéntense.
Saquen sus libros.
La libertad reside en la capacidad de autodeterminarnos en el plano moral.
En la dignidad humana prolongamos la libertad, es decir, entre más autocontrol tengas, más humano eres.
Monstrua alza la mano de inmediato muy molesta, apenas se espera a que le den la palabra.
Las miradas se centran sobre Mich.
Monstrua: La libertad en realidad se basa en factores externos.
Hay personas más libres que otras. Usted es más libre que yo por tener más dinero, ser el profesor y porque le cuelga un pene.
Mich: Hay… Hay muchos factores que determinan la libertad y… y… y hay personas más libres que otras, por ejemplo: Usted es más libre que yo.
Monstrue: Las leyes son la erección permanente de un montón de weyes viendo quién la tiene más grande.
Mich: Empezando por las leyes que lo favorecen a usted, señor profesor.
Monstruo: Pues la ley de la gravitación universal es la misma para mí que para usted, señorita León.
Mich: No me refiero a esas leyes.
Monstruo: ¿Entonces a qué se refiere?
Monstrua: A que la facultad tiene menos profesoras mujeres, y las que hay están adoctrinadas, otra que piense distinto simplemente no la aceptan. El tejido social está tan jodido que nos inculcan discursos para impedirnos llegar a éstos espacios. Hernán saca diez porque lo tuvo de profesor toda la prepa y dice que usted siempre hace los mismos exámenes y luego la pendeja soy yo, que con trabajos saco siete.
Mich: A que el tejido social… nos… A que el tejido social nos…
Monstruo: ¿”Nos”? ¿A quienes se refiere?
Mich: …
Isabel: A las mujeres.
Monstruo: Ustedes leyeron otro libro, aquí no se hace esa distinción, se habla de personas.
Isabel: Usted sabe que sí hay distinción.
Monstruo: No señorita, Ramos, no lea cosas donde no las hay.
Cómanselas.
El resto de lxs monstruxs, Hernán y Leo se lanzan voraces hacia Mich e Isabel.
11
Mich e Isabel caen por una espiral de colores.
Mich: ¿¡Ves todo lo que yo veo!?
Isabel: ¿¡Qué!?
Mich: ¿¡Que si ves todo lo que yo veo!?
Isabel: Creo que sí.
Mich: ¡Tengo miedo!
Isabel: ¿¡A dónde vamos!?
Mich: No sé.
Isabel: ¡No mames, pensé que sabías!
Caen.
Mich: No me siento mejor.
Isabel: Ey, mira.
Mich: ¿¡Qué!?
Isabel: Si respiras, te acostumbras a caer.
Mich: ¿Cómo se acostumbra una a ésto?
Isabel: Respira.
Mich: Se me hace un nudo en el estómago.
Isabel: Tienes que desenmarañarlo.
Mich: Desandar mis pasos.
Hacerme responsable de mi mierda y no aventarsela a alguien más.
Cortar los hilos que sean necesarios y tejer nuevos.
Isabel: Agárrame la mano.
Isabel y Mich dejan de caer.
Isabel: ¿Te sientes mejor?
12
En un departamento lleno de amigxs imaginarixs monstruosxs.
Mich: Sí. Estoy cansada.
Isabel: Ya vamos a dormir.
Mich: Sigo con vértigo en el estómago.
Isabel: ¿Será hambre?
Mich: Lo contrario.
Isabel: ¿Has visto a Leo?
Mich: …
Isabel: No tiene nada de malo si lo sigues viendo.
Mich voltea a ver a su alrededor.
Mich: No.
Monstruo: ¿Qué ve ella en ti?
Monstrua: Eres una maraña de problemas.
Isabel: Si lo ves, me lo saludas.
Mich: ¿De dónde sacas tanto amor para darme?
Isabel: ¿De qué hablas?
Mich: Es que no me lo explico.
Vamos en círculos y no te has mareado.
Isabel: El mundo se puede derrumbar, pero mantengo la cabeza donde va.
Mich: A mí se me derrumba a cada rato.
Isabel: ¿Te acuerdas de tus Máximas en la universidad?
Mich: Estaban de hueva.
Isabel: Yo le quiero añadir una: Aprende a observar tu propio dolor.
Mich: Ay no, nada que tenga que ver con el dolor.
Isabel: No estás entendiendo.
Mich: Hay dolor del que no se puede aprender nada, hay dolor que solo es dolor y ya.
Isabel: ¿Como cuál?
Mich: Como el de una madre a la que le mataron a su hija.
Isabel: Ver tu dolor requiere mucho estómago y saber plantar los pies en la tierra.
Se necesita no huir, pero tampoco estancarte.
Mich: Los monstruos ya nada más me observan.
Isabel: Obsérvalos de regreso.
Mich: ¿Y si me preguntan algo?
Isabel: Te imaginas la respuesta.
Mich: Tú confías mucho en mí.
Lo más probable es que no sepa la respuesta.
No quiero ir a trabajar mañana.
Isabel: Piensa que es un ratito nada más.
Mich: ¿Qué pasa si no voy?
Isabel: Pues te esperarán unos veinte minutos, pero luego se van a olvidar de ti, quizás hasta le alivianes alguna tarea a alguien.
Mich: ¿Tú qué vas a hacer mañana?
Isabel: Tengo tres sesiones agendadas.
13
En una tienda de maquillaje.
Dinosauria atiende a Mich e Isabel.
Isabel: ¿A qué hora llega tu mamá?
Mich: Quizás no llegue.
Isabel: ¿Cómo sabes?
Mich: Disculpe, ¿los labiales?
Dinosauria: Al final de éste pasillo, junto a los delineadores.
Lxs monstruxs acechan.
Isabel: ¿No me quiere conocer?
Mich: No es eso.
Mira, hay de un montón de colores, uno como para cada día de la semana.
Isabel: A mí sí me gustaría pintar cada día de la semana de un color.
Mich: Los sábados se me hacen verdes.
Isabel: Y el domingo amarillo.
Mich: Llévate siete.
Isabel: ¿Quién habrá nombrado por primera vez la acción de pintar?
Mich: Siento que la piel se me ha endurecido.
Isabel: Píntate escamas.
Dinosauria: Tenemos mascarillas al tres por… Disculpa… No puedes hacer eso.
Isabel pinta las paredes y el piso con los labiales.
Mich: Isa…
Lxs monstruxs las rodean.
Isabel: No pintan bien.
Dinosauria: De cualquier modo los va a pagar.
Mich: Ey, bonita, vamos a colorear a la casa.
Isabel: Éstos labiales no sirven.
Mich: Sí sirven, lo que pasa es que no son para hacer murales.
Mich se pinta los labios de payasa.
Isabel: Te ves chistosa.
Mich: ¿Qué pasa?
Isabel: Tengo comezón.
Dinosauria: Con ese son siete labiales.
Mich: ¿Cuánto te debo?
Dinosauria: Dos mil cien.
Mich: Ya no te rasques.
Isabel: Yo lo pago.
Mich: No te preocupes.
Y dos mascarillas, por favor.
Isabel: Ya deberías dejarme terminar lo que estaba dibujando.
Dinosauria: ¿Usted lo va a limpiar?
Isabel: No es para que lo limpies, es para que lo dejes ahí de promoción para tus labiales.
Dinosauria: Dijiste que no te habían gustado.
Isabel: Pero si el dibujo queda bien no se va a notar.
Mich escucha una nota de voz en el celular.
Dinosauria: ¿De qué está enferma?
Mich: De nada. Cuando venga la pinche marca a agradecer sus ventas, nos llamas, anota mi número.
Isabel: ¿Qué te parece?
Observa con detenimiento el dibujo.
Mich: Valiente.
Isabel: Le faltaron colores.
Dinosauria: Yo no le veo forma.
Isabel: A la mente le cuesta mucho trabajo entender la luz.
Mich: Mi mamá me avisó que se siente mal del estómago.
Isabel: ¿Va a llegar tarde?
Mich: No va a venir.
14
En una isla.
Todo está vacío y rodeado de agua.
Mich: Cuando era chica me cagaba usar agendas. No había entendido el poder de la palabra escrita y la idea sobre el papel.
Necesito periodos largos de soledad para poder descifrar cómo desenvolverme mejor.
La exposición constante a fenómenos sociales es un desgaste emocional y energético.
He pasado tanto tiempo sola que me siento más yo misma frente al espejo que frente a otras personas.
Mi cuerpa es un saco de carne con huesos, sangre y cargas emocionales.
No encuentro mi lugar.
Comunicarse es imposible si comienzan a entrar sentimientos en juego.
Las ideas que tenemos sobre el mundo son diminutas.
Leo: Todos los miedos se hacen realidad.
Mich: El amor con el olvido no se llevan.
Leo: (El amor está hecho de olvido, pero no lo ha aprendido, por eso volvió).
Mich: Me invento historias para poder sobrellevar la realidad que normalmente me sobrepasa.
Y me da sueño.
Yo no olvido. De todes me acuerdo.
Leo: ¿Te acuerdas de cuando tus amigas te dejaron de hablar todo el verano?
Hiciste más amigas, que por supuesto después fuiste olvidando una por una por vergüenza, porque no soportas que la gente te conozca y no controlas tu imaginación, apenas lograbas identificar lo que era real de lo que no.
Mich: La línea siempre parece muy delgada y a veces las cosas se mezclan en mi cabeza. Me dan pena las mentiras.
Leo: ¿Qué más te da pena?
Mich: Estoy llena de mentiras.
Leo: Eso no es verdad.
Mich: Mi voluntad es frágil.
Leo: Eso tampoco es verdad. Te mientes mucho.
Mich: Me gustaría poder olvidar.
Leo: Siempre hemos sido parte de ti.
Mich: Cuando estoy totalmente sola me siento yo.
Leo: Porque no hay oídos ni miradas intrusas.
Tambores.
Leo: Incluso en el olvido yo también crecí.
Mich: Voy a volar altísimo, hasta donde nadie me vea.
Leo: No te vayas a quedar sin aire.
Mich: ¡Puedo usar un traje como de astronauta!
Leo: Dicen que son incómodos.
Mich: Perdón por ponerte en el olvido.
Leo: No estaría aquí si de verdad me hubieras olvidado.
Mich: ¿Qué voy a hacer?
El cielo se nubla.
Leo: Ya no podemos alejarnos más de la tormenta.
Mamá: ¿Mich?
Mich: ¿Mamá? ¿Qué haces aquí?
Mamá: Me dijiste que ibas a venir y te esperé despierta.
15
En una vieja casa llena amigxs imaginarixs.
Mich: ¿Cómo has estado?
Mamá: Pues más o menos. Cuando no es la presión, son los riñones, cuando no son los riñones es la vista, y el otro día, hasta traía las plaquetas altas.
Mich: ¿Cuál de todas esas enfermedades es real?
Mamá: Ninguna, más bien me han dolido los pulmones.
Mich: ¿Quieres que te prepare algo?
Mamá: Voy a vender la casa.
Quiero comprarme un departamento en Mérida.
Mich: ¿Qué vas a ir a hacer hasta Mérida?
Mamá: Me gustaría vivir en la playa.
Mich: Mamá, ¿cuánto valgo?
Mamá: ¿Viva? Cinco millones, muerta unos seis.
Mich: ¿Y tú?
Mamá: No más de catorce.
Leo: (Mich puede dar giros inesperados, de un día para otro cambiar de opinión. Se da el lujo de aprender lento y desaprender fácil.)
Mich: Te equivocas mucho.
Mamá: Así funcionan las cosas.
Mich: Pues no estoy de acuerdo.
Mamá: Es más fácil que tú te ajustes al mundo a que el mundo se ajuste a ti.
Truenos.
Mich: ¿Me amas?
Mamá: Hay detalles entre el mundo real y el que te inventas que ya no distingues.
Mich: Te pregunté algo: ¿Me amas?
Mamá: Siempre me preguntas lo mismo.
De las sombras salen cosas.
Mich: Me daban mucho miedo las pesadillas que se me subían en la noche.
Mamá: ¿Apoco ya no tienes pesadillas?
Mich: Se me olvidaron.
Dinosauria: Eso no se olvida.
Leo: Hilos invisibles nos unen.
Llueve. Trotsky y lxs monstruxs aparecen como ráfagas de viento.
Mich: ¡No traje paraguas!
Mamá: Ya estoy acostumbrada.
Mich: ¡Me dio silencio!
Mamá: Un tiempo te dejé de pronunciar.
Mich: ¿Cómo le hago para superar tanta soledad?
Trotsky: No sabes amar.
¡TRUENOS!
PAYASA se viste con unos zapatos que le quedan ligeramente grandes, trae el labial corrido, el cabello de algún color y un moño que es ligeramente más grande que su cabeza.
Todes voltean a ver a payasa con mucha extrañeza.
Leo: Mu… mucho gusto.
Payasa y Mich: ¿Qué pedo? ¿Por qué todes me ven así?
Trotsky: No me esperaba esto.
Payasa y Mich : ¿Qué pasa…? ¿Por qué…?
“¿Pir qi, pir qi, pir qi?” ¿No te sabes otra pregunta más interesante? Ahora que entendiste mejor cómo funciona el mundo, ya no quieres seguir.
¿Qué pasó? ¿Apoco te sigue dando miedo lo mismo?
Eres el discurso mal intencionado de una mente inconmensurable.
A tí la pérdida te va bien. El conflicto también.
Te vas a quedar sola.
Atravesada de violencias, ¡pero quizás no suficientes!
Leo: ¿¡Y cuántas son suficientes!?
Mamá: Yo no sé nada de pérdidas.
Trotsky: ¿Por qué parece que estoy viendo doble?
Dinosauria: Ya se deschaveto.
Payasa y Mich: Nunca me había sentido más en mis cabales.
A la intuición no le falla la memoria.
Trotsky: Está poseída.
Payasa y Mich: Vamos a jugar encantados. Yo soy la que encanta. Uno, dos, ¡tres!
Todxs corren, pero Mich y Payasa son más rápidas y lxs encantan.
Mich y Payasa giran agarradas de las manos.
Payasa y Mich: A las estatuas de marfil, uno dos y tres así. El que se mueva baila el twist con su hermana la lombriz que huele a calcetín. Yo mejor me quedo así.
Payasa se mueve ligeramente.
Mich: ¡Perdiste! ¡Congelada!
Suena el celular de Mich. Duda en contestar.
Mich: Ey… ¿Cómo estás…? Yo también te extraño… Siento un vacío en el pecho, creo que me hacen falta muchas cosas, entre ellas, tú… ¡No manches…! Te extraño, mándame foto… Te ves hermosa. Vuelvo pronto, las cosas acá se pusieron raras… No estoy huyendo de nada, Isa, ¿por qué me dices eso…?
Isabel: Me da miedo que te quedes ciega.
Mich: A mí me da miedo que te quedes muda.
Isabel: Aprende a enfocarte.
Mich: Como si fuera fácil.
Isabel: Ya lo has hecho.
Mich: Contigo siento que puedo.
Isabel: No soy yo, es el amor que sientes lo que hace que puedas.
Mich: ¿De qué mierda me sirve el amor si lo que tengo en realidad es vacío?
Isabel: Debiste dejar algo para ti.
Payasa se mueve.
Mich: Ya me tengo que ir.
Isabel: ¿Vas a volver?
Mich: No he dejado de pensar en ti un solo segundo.
Isabel: Te amo.
Mich: Te amo.
Mamá: … No puedes congelar el tiempo.
Mich: No me interesa congelar el tiempo.
Por el contrario, apresurar el paso, ganarle a la humanidad algunos años para ver si entendemos algo o por fin nos extinguimos.
Mamá: Hablas en plural como si tú y tu grupito de amigos imaginarios pudieran resolverlo.
Mich: Crecí creyendo que estaba loca.
Mamá: Es que sí estás loca.
Leo logra descongelar la cabeza.
Leo: A mi me encanta que estés loca.
Mich: Tu tienes que decir eso porque eres producto de mi imaginación.
Leo: ¿También Trotsky “tiene” que decir lo que dice?
Mamá: Hay personas locas que solo se quedan locas y ya.
Mich: Yo no quiero quedarme loca y ya.
Leo: ¿Y qué vas a hacer?
Llueve y hace frío.
Truenos.
Mamá: Tienes una nube negra constante en la cabeza.
Siempre ha sido difícil lidiar contigo y por favor no me mal interpretes.
Te amo. No tienes idea de todas las cosas que veo en ti, pero nunca has sabido enfocarte.
La mirada la tienes en todos lados y aún así no ves.
Las emociones te comen y te desbordan a cada rato.
No sé cómo lidiar contigo.
Normalmente no cargo paraguas.
Ya me acostumbré al huracán que implicas.
Mich: Tu siempre fuiste la primera en hacerme sentir loca. Y te creí.
Payasa, Dinosauria, Trotsky y Leo se descongelan por completo.
Mamá: Yo en la escuela aprendí que…/
Trotsky y Mich: Me vale una chingada si en la escuela aprendiste que no tengo identidad.
Payasa y Mich: Y te dijeron que estaba loca con todos los síntomas.
Mamá: A mí me dijeron cuánto valía.
Y les creí.
Por eso valemos más muertas que vivas.
Leo y Mich: Yo valgo más viva.
La lluvia se disipa.
Mamá: No todo el mundo piensa del mismo modo.
Mich: ¿Tú qué piensas?
Mamá: Que estás muy enojada.
Mich: ¿Eso disminuye o aumenta mi valor?
Mamá: A mi también me acechan mis propias pesadillas.
Mich: ¿Y crees que podamos con ellas?
Mamá: Sí.
Payasa y Mich: ¿Cómo estás tan segura?
Mamá: Vamos a entender cosas juntas.
Payasa y Mich: ¿Y si no?
Mamá: Pues lo que entiendas me lo explicas, porque siempre has ido un paso adelante de mí.
Dinosauria, Payasa, Trotsky, Leo y Mich: Estoy rota de las emociones.
Mamá: Vamos a hacer un collage con los pedacitos que nos quedan.
Leo y Mich: ¿Y con qué los pegamos?
Mamá: Con paciencia, ¿con qué más?
Leo y Mich: Me hacen falta piezas.
Mamá: No creo, en dado caso te sobran.
16
En una playa con el agua cristalina y la arena iridiscente.
Isabel: Un fuego sutil se extiende bajo mi pecho.
No veo nada.
Mi lengua se ha roto.
Los oídos me zumban.
No voy a volver al pasado.
Te doy mi palabra:
Hay rosas que crecen en invierno.
Mich: El mundo va a seguir desequilibrado,
pero te amo y tengo una corazonada.
Y es que no hay nada que tu sonrisa no pueda reparar.
De la espiral se sale con amor.
Y al resto… Al resto hay que prenderle fuego.
Isabel: ¿Cómo está tu mamá?
Mich: Come poco, duerme mucho.
Isabel: Tú también comes poco y duermes mucho.
Mich: No tanto como ella, hasta tiene ojeras de tanto dormir.
Isabel: Compré varias plantas y leí un par de libros.
Mich: ¿Encontraste alguna verdad?
Isabel: Ninguna, puras mentiras.
¿Tú encontraste alguna verdad?
Dinosauria, Payasa, Trotsky, Leo y Mich: Todas…
17
El blanco es la suma de todos los colores.
Mich: Pero la cabeza tiene un límite.
Pasa una estrella fugaz.
Isabel: ¡Pide un deseo!
Mich: : Un mundo donde nadie tenga la necesidad de lastimar a nadie bajo ninguna circunstancia.
Isabel: ¡Y AMOR!
Mich: ¡Un chingo!
Isabel: Porque si no, nos morimos.
Mich: Agonizamos.
Isabel: El mundo es el que agoniza.
Mich: Vámonos a la luna.
Payasa: La tierra me es ajena.
Leo: Vámonos sin saber volver.
Isabel: Al menos intenta quebrar la economía mundial antes y hacerle frente al dolor.
Mich: No puedo pensar en cosas concretas, no me interesan.
Isabel: Hay tiempo.
Mich: Pero no sentido.
Isabel: Hay colores.
Mich: ¿Cuántos?
Isabel: Todos.
Mich: ¿Qué vamos a hacer?
Isabel: Vivir.
Mich: Y trabajar.
Isabel: Y hacer el amor.
Mich: Y besarnos.
Isabel: Sí, todos los días.
18
En un departamento lleno de amigxs imaginarios.
Leo se estira en la cama.
Dinosauria se pone labial.
Trotsky le saca brillo a unos zapatos.
Payasa y Mich se abotonan la camisa frente al espejo.
Isabel: ¿Hace frío?
Mich: Sí.
Isabel: Tengo mucho trabajo hoy.
Payasa y Mich: ¿Ya cerca de acabar con la economía mundial?
Isabel: Somos parte DE la economía mundial.
Mich: Te veo al rato.
¡Que no se te olvide regar las plantas!
Isabel: Amor, tu camis… a.
Mich sale con la camisa mal abotonada.
Leo: ¿¡Qué tienen ganas de desayunar, muchaches!?
Isabel se tapa la cara con la sábana de la cama.
Dinosauria: Isa no tiene ganas de desayunar hoy.
Trotsky: ¿Qué es peor que el capitalismo?
Leo: Ese chiste lo contaste ayer.
Trotsky: No es chiste.
Dinosauria: ¿Y qué es peor?
Trotsky: El facismo.
Dinosauria: ¿Y qué tiene eso de chistoso?
Trotsky: Que no es chiste.
Leo: La falta de amor y la soledad son peores que el capitalismo.
Trotsky: Eso te quiere hacer creer el capitalismo.
Isabel se levanta de la cama.
Lxs amigxs imaginarios ya se saben su rutina: Primero se viste, luego se sirve café y agarra algún pan, ellxs la acompañan. Isabel apenas se percata de su presencia.
Dinosauria: Podríamos encontrar otras formas de intercambio.
Trotsky: Quitar del imaginario la pobreza y la riqueza.
Leo: Entonces no tendría sentido salir a trabajar.
Leo le cuelga en el cuello una cámara réflex a Isabel, ve la hora y se apresura a salir.
Payasa: La fuerza de trabajo se convertiría en una forma de hacer que el mundo se mueva y funcione sin dinero de por medio.
Trotsky: Es el trabajo y el tiempo lo valioso.
Leo: Nadie volvería a trabajar en algo que no le gusta.
Isabel: Todo el mundo haría las cosas por amor.
Leo: ¿Aunque eso implique dolor?
Isabel: Valdría más la pena el dolor.
Nos vemos al rato. Laven los trastes.
Isabel sale apresurada.
Lxs amigxs imaginarios se lanzan miradas en silencio.
Unx a unx se congelan como estatuas; no parece que vayan a lavar los trastes.

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