Los superhéroes y la filosofía, la verdad, la justicia y el modo socrático es un libro de cabecera para cualquier nerd obsesionadx con los cómics. Lo fue para mí mucho tiempo hasta que me di cuenta que muchos temas dejaron de tener vigencia desde una perspectiva moral, social y cultural. Es un libro del 2010, compuesto de diecinueve ensayos. En el presente texto me propongo retomar algunas temáticas del libro y proponer un veinteavo ensayo que logre conversar más de cerca con la realidad actual.
Los cómics forman parte de la vida de cualquier niñx, en algunxs de modo pasajero y en otrxs no tanto. Platón pensó que quizás era mejor expulsar a los artistas de la polis, porque podían maleducar a los jóvenes, pero los mitos le eran fundamentales para poder expresar sus ideas. El universo de la novela gráfica puede ser un buen ejemplo de la paradoja que bien identificó Platón. No se trata de extinguir una de las mayores expresiones del ser humano (el arte), sino de ver en todas sus dimensiones los productos culturales y artísticos que surgen de los cómics. Los cómics toman inspiración de la mitología, Zeus y Superman no tienen los mismos poderes, pero ninguno de los dos es humano y arquetípicamente simbolizan lo mismo. Los hilos que entretejen las historias de Marvel y DC Comics, son referentes éticos sencillos de entender a cualquier edad, porque tienen una carga simbólica muy fuerte; eso no quiere decir que sean historias simples a pesar de moverse en terrenos binarios o polarizados. En el futbol como fenómeno cultural, lo que funciona precisamente son los bandos. Superhéroes como Jean Grey y Hulk son metáforas de dilemas éticos cotidianos, llevadas a situaciones que están más cerca de lo que nos gustaría aceptar. Las fuerzas antagónicas alrededor de estos personajes, son la voz de los miedos y prejuicios ante lo diferente. La novela gráfica surgió de la necesidad de los cómics de ampliar su formato, es cuestión de gusto personal separarlos como géneros independientes, en el presente ensayo no hay distinción.
Es inevitable pensar en la industria cinematográfica estadounidense cuando se habla de superhéroes. Hay cosas que Estados Unidos no ha dejado únicamente para la pantalla, se apropió culturalmente de la figura del superhéroe y es uno de los países con mayor cantidad de armas nucleares en su posesión, únicamente está Rusia por encima de ellos, pero tampoco es casualidad que en cómics como Los vengadores, Capitán Marvel o Agentes de S. H. I. E. L. D., siempre hay un espía ruso que complica la situación, sin embargo, la fuerza del bien, después de una batalla en Nueva York, San Francisco o Los Ángeles, gana. Estados Unidos constantemente quiere posicionarse como un país superior intelectual, moral, política y económicamente.
El primer lanzamiento de DC Comics fue Action Comics #1 y fue el debut de Superman y lo que sucedió con los creadores (Jerry Siegel y Joe Shuter) es una analogía de la investidura de capitalista voraz que Estados Unidos porta con orgullo. Fueron años de batallas legales por parte de Jerry y Joe para obtener reconocimiento de haber sido los creadores Superman, pero no fue hasta que Warner Brothers compró DC en los 70, que ya viejos vieron las ganancias. Marvel comenzó con The Human Torch en 1939 y no azarosamente en 1941 surge Capitan America Comics #1, como símbolo del héroe que va a salvar el mundo de los nazis, aunque de hecho, utilice argumentos y prácticas nazis para hacerlo. Rubio, ojos azules, primero flaco y débil, con muchas ganas de pertenecer al ejército, el soldado perfecto para convertirlo en una arma letal. Cualquier parecido con Superman no es mera coincidencia, salvo que éste superhombre no podía ser un alienígena, tenía que poder conectar con los jóvenes en edad de enlistarse al ejército, los debía hacer sentir poderosos e inculcarles un nacionalismo ciego.
En 1963 fue la primera aparición de Jean Grey en el cómic de los X-Men primera generación, en ese mismo año, Rafaél Cutberto y Modesto Vázquez, crearon al superhéroe mexicano: Kalimán. No es que Estados Unidos goce de una especie de derecho primigenio del género. Uno de los factores que delimitó la vigencia de Kalimán y la dejó en los 60 y 70, a pesar de veintiséis años de éxito, fue la mezcla entre la cultura árabe y la mexicana, que daba como resultado un personaje con aventuras muy lejanas a la realidad mexicana, la moda pasó, las personas dejaron de identificarse, los guionistas murieron y con ellos la saga de Kalimán en 1991. En 1992 DC Comics estrenó la película Batman regresa dirigida por Tim Burton, con una estética y línea argumental muy congruentes con la novela gráfica de Bob Kane y Bill Finger. Marvel no incursionó en el mundo del cine hasta finales de los 80 con Howard, un superhéroe del que jamás volvimos a escuchar y propiamente como compañía hasta el 2008 con Iron Man, en 1972 la película de Kalimán, el hombre increíble se estrenó en México y en el mismo año DC Comics estrenó la película de ciencia ficción Doomsday Machine, pero ya llevaba una larga carrera cinematográfica desde 1951 con Superman and the Mole-Man.
Los universos de Marvel suelen estar situados en Nueva York, pero los de DC son totalmente ficticios, como Gotham City, Ciudad Costera o Smallville. De cualquier modo, esas ciudades ficticias son un paralelismo de Chicago y San Francisco. Este par de empresas han sabido posicionar culturalmente sus ciudades en el inconsciente colectivo como aquellas en donde cosas increíbles suceden, mueren varios civiles a diario, pero puedes ver al batimóvil quebrantar todas las reglas de tránsito en algún trayecto al trabajo. Hay muchos lugares interesantes en el universo, como para que las batallas que salvan a la humanidad sean ganadas en Nueva York, también hay países (como México) de los que podrían salir superhéroes más entrañables que Capitán América. Aún con sus diferencias estructurales, Marvel y DC son el referente ético de corte utilitarista de muchas infancias.
Es bien sabido que el utilitarismo en la ética es un recurso que heredamos de Kant, aunque él mismo después superó el reduccionismo al que los parámetros utilitaristas arrinconan a la ética, el resto del mundo parece que somos neoutilitaristas. Jean Grey y Hulk no tienen el deber moral de utilizar sus poderes para salvar a nadie, pero eligen hacerlo, lo que los hace virtuosos. Aristóteles decía que la virtud viene del hábito, el común denominador entre estos superhéroes es que todos tuvieron que controlar sus poderes por medio de una serie de acciones repetitivas, como quien está aprendiendo a tocar el piano. A Hulk le costó mucho tiempo entender que no debía buscar una cura, porque no había nada malo en él, lo que le sucedió fue un cambio inesperado, pero la furia siempre había estado, solo por mucho tiempo no se había manifestado, de ese modo aceptó sus debilidades como fortalezas. Jean Grey no está tan lejos de otros personajes de la literatura como Hedda Gabler, Medea u Ofelia con sus tendencias suicidas. En una misión que se torna de vida o muerte, Jean le pide desesperada al universo que la ayude y convoca accidentalmente a Fénix, una fuerza del universo que duplica su cuerpo y traslada su conciencia y parte de su alma a la copia para salvarla. Cuando Jean vuelve con la fuerza del Fénix las personas a su alrededor pensaron que una entidad oscura del universo la había poseído, pero esa nueva oscuridad que veían en ella era la parte de su alma que había muerto con la versión original de su cuerpo. Es una metáfora bellísima tratándose de una superheroína, muchas mujeres tienen esta fuerza “oscura” en su alma. Hay un documental mexicano que lo ejemplifica muy bien, una mujer muere dos veces y renace con más furia y fuerza, hasta que entidades verdaderamente oscuras la asesinan: Las tres muertes de Maricela Escobedo. La salida fácil es pensar que Jean está poseída o Maricela obsesionada con la justicia. Creemos que la muerte es algo al final del camino, pero está en todas partes y no implica únicamente lo corporal.
En Hulk y Jean Grey ocurre un fenómeno similar, y es que a ambos, la sociedad no para de decirles que hay algo malo en ellos que deben erradicar. Hulk se acepta profundamente y deja de negar su naturaleza iracunda, luego se gana un puesto en el grupo de Los Vengadores y un par de nuevos pantalones hechos por el mismísimo Iron Man… Hasta se queda con la chica en el cómic. Jean no se ganó un nuevo puesto, más bien fue cazada por la Bruja Blanca que la entregó a Mente Maestra para corromper su mente y controlar su poder, situación que quizás no se hubiera suscitado, si Charles Xavier no le hubiera hecho exactamente lo mismo durante su infancia. En un acto paternalista que nadie le pidió, atentó contra la libertad de Jean y le hizo creer que su poder era menor, cuando adquirió la fuerza del Fénix, esos bloqueos mentales que Xavier puso en su mente se rompieron y la hicieron enfurecer; Mente Maestra logró seducirla al alimentar la ira que ella sentía, pero la violó no tan metafóricamente, porque utilizó su poder como arma en contra de su voluntad, una vez que lo derrota, se da cuenta de todo el daño que causó, pero la mecha había sido encendida y ella era una bomba de tiempo. Charles Xavier logra controlarla para volver a ser la Jean perfecta para Cíclope, salvo que ella no resistió la presión de seguir luchando contra las fuerzas del universo que la habitaban, mientras el mundo se encargaba de decirle que estaba poseída, roba el arma de Shi’Ar (lo único que puede matarla) y se suicida. La historia es lamentable hasta ahí: Una mujer poderosa con bloqueos en su mente puestos por un hombre (Xavier) que no creyó que fuera capaz de resistir su propio poder, engañada por una mujer (la Reina Blanca) para entregarla a su violador (Mente Maestra), ¿cómo no se va a suicidar? Si desde esa perspectiva la vida parece una cadena infinita de manipulaciones, la despersonalizaron, le arrebataron la humanidad y le dijeron que era su culpa, que estaba poseída. Violar a tu hermana y argumentar que lo hiciste porque querías seguir los pasos de Zeus, suena cero razonable, pero hay partes del mundo en donde aún cabe la ambigüedad y la situación se repite. Lo interesante es que, de hecho, el que viola a su hermana no está pensando en Zeus particularmente. Los mitos surgen de la necesidad del ser humano de representarse arquetípicamente, por eso guardan semejanzas los mitos mesopotámicos, con los griegos y romanos. Los mitos sobreviven en formato de cómic. Si bien Superman no ha violado a nadie, Hulk reivindicó el enojo y Jean Grey es una demostración del poder femenino; a Superman le hace falta humildad y comenzar a abrazar su humanidad, no es necesario que los niños crezcan pensando que deben tener pectorales de acero y que usar lentes es un disfraz que te hace pasar desapercibido por débil. Con la saga de Fénix oscura, se evidenció el miedo de tener una superheroína más fuerte que Hulk, pero con mucha menos masa muscular. Al universo de los cómics le urgen plumas nuevas que generen contenidos como Eternals, en los que se reivindiquen algunas concepciones pasadas y se prohíban en países famosos por intolerantes ante lo diferente. La novela gráfica tiene la enorme responsabilidad de direccionar con mucho cuidado la moralidad desde la que se gestan sus historias, porque lo que se cuestiona de este formato, es qué tan famoso es el ilustrador, los efectos especiales o la actuación de la celebridad en turno. Los cómics son un reflejo del inconsciente colectivo que contiene el arquetipo de mujer, hombre, fuerza, poder, patriotismo, nacionalismo, política, etc. Toda expresión artística enmarca un contexto histórico, pero en el caso de los cómics, es una expresión tan gráfica que se cuestiona poco. Cambiar es humano, no hacerlo es corromper nuestra naturaleza, por eso los mitos ya no representan lo mismo.
REFERENCIAS
Morris, Tom & Matt (2010). Los superhéroes y la filosofía. Belza, Cecilia (trad.). Barcelona: Blackie Books.
Hegel, G. (2011). Introducción a la estética (Kindle ed.) [Libro electrónico]. Ciudad de México: Fondo de Cultura Económica.
Heredia, Sara. “¿Cuál es la primera película de la historia del cine?”, febrero 2017.
Haddad, Joumana (2012). Superman es Árabe. México: Vaso Roto Umbrales.

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